Después de pasar casi toda la noche hablando con Lucia Ángel había anunciado que la velada había llegado a su fin de igual forma había anunciado que yo había aceptado ser su mate y ser la luna de la manada, claro que todos habían festejado falsamente al menos la mitad de las personas presentes en la fiesta.
Caminé lo más rápido que se podía en mi habitación tenía mucho que pensar pero cuando estaba por entrar Ángel me detuvo del brazo.
— sé que no todo salió como esperábamos— me dijo mirándom