Capítulo veintinueve: No sé por qué me siento así
"Narra Apolo Galanis"
Un día más con ella en la oficina ha sido una completa tortura. Soy consciente de que seguimos sentados en el auto, como si estuviéramos congelados. El sol baña su rostro, resaltando sus pecas y arrancando reflejos a sus ondas rubias. Me duele la mandíbula de la fuerza con que la estoy apretando.
Ignoro lo que habría hecho si me hubiera quedado allí, encerrado en la oficina, aguantando el molesto parloteo de los ejecutivos