CAPÍTULO 21. VELADA PARA CUATRO
—Sería un honor que nos acompañen —indicó Cris—, concuerdo contigo, querido amigo, cuando somos más personas, la pasamos mejor, ¿no crees Briana?
La chica se vio obligada a mirar hacia donde se encontraba el señor Arango con su acompañante.
—Claro, no tenemos problema que nos acompañen —manifestó, y tomó del respaldo la silla para volver a sentarse, arrugó el ceño al ver que Carlos Alejandro y Cristian, se acercaron y también lo sujetaron para ayudarla.
—Yo lo hago —dijo Cris mirando a Alejand