CAPÍTULO 42. Te equivocaste
El silencio que siguió a la declaración de Gianni fue aplastante. Angélica se quedó paralizada por sus palabras, sintiendo que su mundo se desmoronaba a su alrededor. Su hijo, el niño al que había criado con tanto amor y dedicación, le estaba dando la espalda en ese momento, eligiendo a su padre biológico sobre ella. Se sentía herida, traicionada y, sobre todo, culpable por todo lo que se había callado a lo largo de que había tejido a lo largo de los años.
— Gianni, por favor, escúchame —supli