Capítulo 11.- El inicio de una jugada.
El portazo retumbó en toda la habitación.
Verónica dio un pequeño sobresalto al escuchar cómo Ignacio abandonaba el dormitorio sin siquiera mirar atrás. El eco de aquel golpe pareció quedarse suspendido entre las paredes, dejando un silencio pesado, incómodo y devastador.
Durante varios segundos ella permaneció inmóvil sobre la cama.
Las sábanas apenas cubrían su cuerpo desnudo mientras observaba fijamente la puerta cerrada. Esperaba que él regresara. Que al menos se detuviera un instante. Que