DEREK THOMPSON
La lluvia fina y helada de Chicago golpeaba contra el vidrio empañado de la ventana de mi oficina. Estaba en el décimo piso de un edificio comercial de segunda categoría, ubicado en un barrio que intentaba, sin mucho éxito, parecer sofisticado.
En la puerta de vidrio esmerilado detrás de mí, letras adhesivas negras formaban el nombre: Trent Marketing y Estrategia.
Daniel Trent. Ese era mi nombre ahora. Una nueva identidad, un nuevo comienzo, muy lejos de Nueva York, y lo más impo