No me pregunten qué hora es, solo sé que tomamos tantos tragos que ya cualquier preocupación desapareció.
Me siento feliz alegre y me estoy divirtiendo como nunca, todavía no estoy en ese estado donde mañana no me acordaría, pero si estoy tranquilo.
— Vamos a bailar — me grita Susan que está súper alegre y suelta.
Me estira del brazo y nos vamos a la pista, bailamos lo que sea que pasen de música, el rose de su cuerpo mientras bailamos, hace me me olvide de todo, a nuestro lado están bailando