Después de volver de las vegas, donde se supone la pasaríamos bien, la pasamos bien pero la vuelta fue un caos. Además de las inmensas dudas que desarrollé, si bien estos días estuvo todo bien, todo gira en mi mente.
— ¡Hola! — saludo a la recepcionista de Gales mientras subo a la oficina de Susan.
Todavía resuena en mi cabeza como dijo esas palabras, soy un iluso quizás o estoy demasiado ciego para poder aceptar que lo nuestro nunca será, no sé qué es lo que hago mal, a la vez ella no me ocu