Lana
Ya casi es mi hora de salida, no se movió ni un momento de acá, comió y se tomó como 4 cafés esperándome, estoy algo nerviosa, por todo. Cuando ya voy a salir él me dice que espere adentro que va a buscar su auto que está a la vuelta. Espero adentro, pero puedo ver a Mateo que está cruzando la calle, la verdad que con sus amenazas y nuestro último encuentro, no sé de qué sea capaz, siento que las manos me sudan y no sé qué hacer, justo antes que cruce Martín estaciona el auto b