Lo más dulce.
TRAVIS
Entré lentamente, observando cada microexpresión en su rostro. Sus labios se entreabrieron, sus cejas se juntaron y un suave gemido escapó de su garganta.
Estaba tan estrecha, increíblemente estrecha. Apreté los dientes, conteniéndome, dejando que se adaptara centímetro a centímetro. Me recibió tan bien, abriéndose para mí.
—Mierda —siseé, todo mi cuerpo temblaba por el esfuerzo de contenerme—. Se siente como el paraíso, nena.
Ella jadeó, clavando sus uñas en mi espalda, at