Una Versión Rota.
TRAVIS
El viaje a casa fue una tortura, por un sinfín de razones. Para empezar, no quería estar conduciendo, no quería tener mis manos sobre ese volante, quería usarlas para abrazar a Sophie.
Ella ocultaba su rostro mirando por la ventana, pero su cuerpo temblaba con sollozos silenciosos que sacudían su delgada figura, era obvio que estaba sufriendo.
La idea de detener el coche a un lado de la carretera para consolarla cruzó por mi mente más de una vez. Y me costó toda la fuerz