Enjaulada, no protegida
~SOPHIE~
Tenía muchas preguntas, como por ejemplo, cómo demonios estaba ella en un lugar que quedaba al menos a una hora en coche de la mansión familiar, y por qué estaba bebiendo cerveza barata cuando yo solo la había visto disfrutar de los mejores vinos.
Cuanto más tiempo permanecimos allí, mirándonos en silencio, más difícil me resultaba no hacer todas esas preguntas que rondaban mi mente.
—Su cambio, señora.
La voz del cajero rompió aquella incómoda mirada. Elaine