Dice él, su aliento caliente acariciando mi rostro. Me besa suavemente—mis ojos, nariz, mejillas, boca."Ay, Dios," exclamo y él se ríe por lo bajo.
Luego se aparta y me mira profundamente a los ojos mientras dice:
"Te amo tanto, Leslie. Pero en los próximos minutos va a parecer que no."
Cualquier respuesta que pudiera tener muere en mi lengua en el momento en que Kian se hunde en mí y me llena sin aviso. Él gime y yo jadeo, aferrándome a él como si mi vida dependiera de ello. Es tan grande como