EN EL PASADO
HACE TRES AÑOS—TRES DÍAS DESPUÉS DE LA FIESTA
Estoy junto a mi auto, estacionado frente al apartamento de Beverly. Me entretengo con las llaves del auto mientras espero con la respiración contenida a que salga. Será la primera vez que la vea desde esa noche y, si pudiera evitarlo, lo haría. Pero no puedo. Lo he alargado demasiado. Le he mentido repetidamente diciéndole que estoy ocupado cada vez que me pide reunirnos. He evitado verla porque me siento demasiado culpable para mirarla