Llegamos a la habitación muertos de la risa después de haber pasado una tarde deliciosa en la playa.
- Amor, ponte más hermosa de lo que eres, quiero llevarte a un lugar.
- Bueno, amor -me meto a la ducha y luego de 15 minutos salgo, pero no encuentro a Dante en la habitación, así que aprovecho y me comienzo a arreglar con tranquilidad, optando por un vestido blanco.
Me coloco un poco de perfume, el que tanto le gusta a Dante, y luego aplico brillo en mis labios.
- ¿Amor, estás lista? -salgo