Me despierto al sentir un fuerte dolor de cabeza. Veo a mi alrededor y me doy cuenta de que dormí en otra habitación. Después de lo que pasó ayer, no podía dormir junto a Dante y justo hoy me reintegro a la empresa. Mi día no puede ser peor. Con mala gana, me levanto y me doy una ducha rápida. Busco qué ponerme y luego me peino.
Bajo rápidamente para salir y no encontrarme con Dante, pero mala suerte, ahí está él parado en toda la puerta, así que decido ignorarlo.
- Lucas, ¿con quién me puedo ir