Cuando Dante me presenta como su esposa, la cara de Agustín cambia y se pone algo serio.
-No sabía que te habías casado - se queda algo pensativo - pero te felicito. Te casaste con una hermosa mujer - esta vez me mira a mí y siento cómo Dante me aprieta un poco más.
-¿Y a qué debo tu visita, Agustín?
-Me quedaré un tiempo aquí en Italia, entonces quería estar cerca de ti y de mi madre, ya que casi no los veo
-Después de tantos años vienes así, como si nada. ¿Sabes cuánto sufrió mi madre cu