Llegamos a casa y en un rápido movimiento Dante me carga como una princesa mientras yo le comienzo a besar el cuello. Dante abre la puerta de la habitación de una patada y luego me deja en el piso. Tomo su traje y comienzo a quitárselo, y luego él hace lo mismo con mi ropa.
-¿Me deseas? – le pregunto con un tono seductor.
-Mucho, demasiado, mi amor – cuando dice “mi amor” siento como todo se me mueve dentro de mí, es como si el corazón quisiera salir de su lugar de la emoción que siente al esc