Ya me encontraba aterrizando en Alemania, cuando bajé del avión tuve que cubrirme bien con mi abrigo porque hacía un frío del demonio y lo último que quería era resfriarme.
- ¿Señorita Morelli? - Un hombre alto de unos 40 años con un buen traje me llama.
- Sí, soy yo.
- Vengo de parte del señor Giordino. Yo la llevaré a la casa del señor Luciano. - Solo asiento y él toma mi maleta subiéndola a un auto. El hombre maneja durante unos 20 minutos hasta que llegamos a una casa enorme pero muy hermosa