ANDROMACA
Me ruborizo cuando nuestras miradas colisionan y sonreímos cómplices después de lo sucedido, estamos en un restáurate con el abuelo disfrutando para celebrar la llegada del potrillo.
—Oh hija—dice el abuelo—tus ojos son azules—mierda dos veces, se me olvido ponerme los lentes de contacto.
—Lentes abuelo—me salva Stavros.
—Pero estos lentes son mas bonitos—hemos pedido todos pastas—aunque el verde de tus ojos es muy lindo, diría que este te queda muy bien.
—Gracias abuelo—respiro con t