STAVROS
Me dice en tanto acaricio esos labios infernales, toda ella es una tentación y mas cuando esta en modo malvada, sexi e insaciable.
—Es toda tuya nena.
—Te extrañe bebe—le habla a la verga—que rico.
Con la primera lamida tiro la cabeza atrás con la electricidad que recorre todo mi cuerpo, cierro mis ojos disfrutando del placer que me proporciona el hecho de sentir como su lengua la pasea por los bordes de la cabeza para luego metérsela a la boca para succionar con fuerza.
El calor de su