A la mañana siguiente, la madre de Isabella no perdió tiempo.
Muy temprano llamó al doctor Ramírez para contarle lo ocurrido durante la noche.
El médico escuchó atentamente cada detalle mientras tomaba algunas notas.
—Doctor, esta vez no fue como las otras ocasiones. Isabella recordó una frase completa. No parecía un sueño... hablaba con tanta seguridad que me dio la impresión de que realmente estaba reviviendo un momento de aquellos días.
El doctor permaneció pensativo unos segundos.