Despierto algo desorientada, pero me doy cuenta de que estoy en la enfermería de la universidad.
—Hola, Mía, qué bueno que despiertas. Soy la enfermera Nora. ¿Cómo te sientes?
—Algo débil.
—Es normal. Afuera está tu amiga Lucy y otros amigos preguntando por ti.
—¿Y Santiago? ¿Dónde está mi profesor? —Creo que la enfermera me leyó la mente, porque me dice:
—Estuvo todo el tiempo contigo, pero se tuvo que ir. Lo llamaron para un asunto importante. —Asiento y ella se va unos segundos. Luego aparece