Al llegar a casa, Miranda estaba completamente agotada. Thiago se había quedado dormido durante el camino, abrazado a su pequeño juguete favorito.
Candy abrió la puerta apenas escuchó el auto detenerse afuera.
—¿Cómo les fue? —preguntó con curiosidad mientras ayudaba a Miranda a entrar.
Miranda cargó con cuidado a Thiago hasta el sofá y suspiró cansadamente.
—Bien… La señora Gala es muy amable y cariñosa con Thiago. Se encariñó mucho con él.
Candy sonrió al escucharla.
—Te dije que todo saldría