64.
Hay un pequeño silencio. Duele ver que los mismos ojos que hasta ahora me habían mirado con lo que quiero pensar que es amor, curiosidad y, en algunos momentos, ganas de que deje este mundo, ahora me observan con una mezcla de decepción, dolor y otras emociones que no puedo identificar.
—Cosita, yo...
—Voy a volver a dormir —ella intenta irse, pero yo la detengo sujetando su muñeca con cuidado.
—Cosita, no es bueno posponer una conversación de este tipo. Es importante que hablemos.
—Pero tampoco