Vanessa
Me mantengo en la sala de estar, sentada en el sillón, mirando en dirección a la oscuridad del bosque. El crepitar de la chimenea es mi única compañía en este silencio que se siente tan pesado. La ausencia de Alexis la siento y me afecta de una manera que no debería; y no solo eso, el ruido en mi cabeza es, de repente, un revuelo, y luego un silencio inquietante. Me siento orgullosa de mí misma porque no he enloquecido. Todo lo que me ha pasado en el último mes es de locos, es un cambio