Alexis.
¡Me lamió!
Me apresuro a apartar la mano de su boca y comienzo a frotarla con el pantalón para que la maldita sensación de su lengua cálida contra mi piel desaparezca, la miró furioso y me llevo la asombrosa sorpresa de que ella me mira igual, ¿Por qué me miraría así? ¿Qué razones tiene? cuando es ELLA quien me esta jodiendo la cabeza a mí, trato de aferrarme a eso, al enojo que me produce en lugar de el escalofrío placentero que me recorrió el cuerpo por lo que hizo.
— Válgame, aboga