Meison.
Me esfuerzo por mantener la mirada firme al hombre sentado frente a mí del otro lado del escritorio, pero fracaso de la manera más patética posible, evito su penetrante mirada, ojos de un azul tan oscuro que parecen negro, perfectamente vestido en traje y un aura tan imponente que me irrita, me molesta cuando alguien me hace sentir inferior y eso solo lo había podido lograr una persona, Vanessa, y ahora este sujeto.
Fue una sorpresa cuando mi secretaria me dijo que tendría una junta