Alexis.
Un auto se detiene en la entrada de mi casa, de él salen Stefan Lombardi, líder de nuestra organización, del otro lado del auto aparece Alessandro, su primo.
Alessandro tiene una cara de mal humorado que me causa gracia, es obvió que prefiere estar en cualquier otro lugar menos aquí, parece un niño emberrinchado.
— Alexis... ya estamos aquí, dime que pasa, para que no quisieras darme detalles por teléfono imagino que ha de ser algo delicado.
Stefan habla al llegar frente a mí y t