Mundo ficciónIniciar sesiónLa pantalla del celular se prendió con una llamada entrante que duró un timbre, solo un timbre, aunque la dueña de este no se percató de ello, más bien, no estaba en condiciones de hacerlo. Y como hacerlo estando en su último día de celo y siendo satisfecha por su alfa.
Falcon enterraba sus caderas entre las de su omega mientras devoraba su boca. Su







