—Lo mismo te digo —solté.
Pasé por su lado y la rocé con el hombro como si fuera un mueble, sin mirarla.
Subí y entré a mi cuarto……mientras más segura esté ahora, más fuerte va a ser la caída cuando Martín se cambie de bando.
Pasé casi todo el día sin verlo.
Hablé con Camila por teléfono por cais unas horas
Me fue soltando todo lo que habían encontrado con sus padres, movimientos raros, nombres que se repetían demasiado, contratos con fechas chuecas, malversaciones pero simples , aun faltaba lo mas importante
Mientras yo iba guardando todo, capturas, audios, pantallazos, lo que fuera, y cada cosa que me mandaba se la reenvié a Claudio
Él respondía y con eso bastaba, porque yo sentía que del otro lado alguien ya estaba moviendo las piezas.
Más tarde mientras acomodaba mi ropa , tocaron la puerta…
—¿Quién es? —pregunté
Nadie dijo nada, pero la puerta se abrió despacio y Rebeca apareció en el marco, con una bandeja en las manos y esa cara de inocente recién lavada, una jarrita de té, una