Max Jones
La magia del momento se rompió por completo. El hechizo del que había sido presa deshaciéndose lentamente. Como si un balde de agua helada me hubiese caído encima. Me alejé lo máximo posible, sin llegar a levantarme del taburete. Estaba totalmente sorprendida por sus palabras. La primera vez se lo había dejado pasar, pero esto no podía ser una casualidad.
¿De qué me estaba perdiendo?
—¿Te conozco? —Mi voz salió tan temblorosa que, por un instante, me sentí patética.
—Oh vamos, Lissie.