Tras saber que lo que bebió no le haría daño, tanto Estefan como Elizabeth se relajaron, compartieron el resto del día con Paula antes de regresar a la habitación, pese a que él quería cargarla ella no se lo permitió, ya suficiente vergüenza con lo que hizo en la mañana.
Los siguientes cuatro días Elizabeth se dedicó a quedarse en la mansión, Estefan salía diario y aunque quería acompañarlo para aprovechar de visitar a los niños él no lo permitió. Aún estaban con las remodelaciones y la sorpres