(Narrador omnisciente)
Leonardo marca el número de Cecilia sin titubear. Ya le ha dado demasiado largas a ese asunto.
—¡Hola, mi amor! —El tono de voz de Cecilia es tan frío como siempre, como si no hubiera pasado nada, como si las tensiones y el peligro en los que Leonardo está envuelto no existieran.
Es tan diferente a la voz de Basima, tan distante, tan interesada solo en lo que puede obtener.
—Cecilia. —El muchacho menciona su nombre con tal de apresurar la conversación y todo lo q