(Narra Leonardo)
La cremallera de la casa de campaña suena como una sentencia cuando Jasman se aleja. Las voces de los niños se pierden entre los árboles y, de pronto, el silencio incómodo se instala entre nosotros.
El aire se siente pesado, como si el mundo alrededor de nosotros estuviera a punto de desmoronarse. No es la tormenta lo que me inquieta, aunque puedo escuchar el retumbar de los truenos a lo lejos. Es ella. Basima. Siempre me ha resultado difícil leerla, pero en este momento no ha