Después de todo lo que había pasado y de haber avergonzado públicamente a Annalise y haberla llamado destructora de hogares, estaba empeñada en ponerse en contacto con Zaia, pero tanto papá como yo habíamos estado sorprendentemente de acuerdo en que no debía hacerlo.
Aunque la lógica de papá era que yo era quien debía traerla de vuelta, nadie más.
"¿Cómo estuvo la cena?", pregunta papá sin apartar los ojos de la pantalla del televisor.
"Estuvo bien", respondo secamente.
"Me alegro de que te