Saco mi teléfono mientras escucho los gritos lejanos del escuadrón de seguridad y ya no hay mucho que pueda hacer. Se lo dejaré a ellos.
Quienquiera que haya sido, hace tiempo que se fue.
Llamo a Jai y espero a que conteste.
“¿Sí?”, llega su voz tensa.
“¿Cómo está ella?”.
“No lo sé, está en el quirófano... no sé si sobrevivirá Sebastián... los escuché... dicen que no tiene buena pinta”. Su voz es ronca y sé que se está derrumbando. Puedo oír la angustia en su voz.
"Va a estar bien, ell