ZAIA.
Han pasado dos días desde aquella noche. Valerie no ha vuelto a llamar e incluso cuando he intentado dejar un mensaje o llamar. Nada.
Supongo que Sebastián se enteró de que estábamos en contacto.
Me deja una amargura dentro, pero es un egoísta... eso está bastante claro. Y por mucho que quiera encontrar la manera de seguir en contacto con Valerie, no hay forma de que pueda justificar hacerle la vida más difícil sólo por mi propio beneficio.
La ira de Sebastián puede salirse de control