Me doy la vuelta para verla, mirándola a sus ojos morados bellos. “Es casi como si supieras de quién estoy hablando y no lo sabes”, digo en voz baja, sin estar lista para decirle eso.
Ella se acerca y me aparta el pelo de la cara. “Somos gemelos... aunque hemos estado separados desde que nacimos... Puedo sentir la presencia de mi familia alrededor”.
Mis ojos se abren de par en par, el nerviosismo invadiéndome, pero ella sacude la cabeza y sonríe de manera reconfortante.
“Puede que mi opinión