“¿Por qué el silencio, Zorrita?”, susurro, llamándola de una manera que no he hecho en años.
Ella sacude la cabeza y me mira. “Solo estaba recordando nuestras vidas”.
“Sí que ha sido un viaje salvaje”, respondo, bebiendo mi vino mientras ella todavía sostiene el suyo, apenas tocado.
“Lo ha sido, pero ¿no sientes que la tormenta finalmente ha terminado?”.
La tormenta terminó hace años para mí... pero para ella, sé que ese no fue el caso.
“Sí, ya terminó. ¿Has encontrado la paz que buscabas,