Arqueo una ceja. “No es que sienta la necesidad de decirte, en realidad no tiene nada que ver contigo, así que tal vez vete”, digo, tratando de controlar mi enojo.
“Dilo otra vez, estoy…”.
“Jai, vamos, para por favor. Somos un solo equipo, chicos”, dice Valerie, pero todavía parece pálida desde que se enteró de que le dispararon a Sebastián, lo que me hace preguntarme por qué la ha afectado tanto. Ella no es una traidora, ¿o sí?
No, mierda, ¿por qué estoy pensando eso, a menos que no seamos p