ROJA: Sí, no puedo dormir. ¿Por qué estás despierto?
ATTICUS: Diría que estoy pensando en ti, pero no exactamente. ¿Te importa si voy a donde ti?
Hay algo de lo que quiero hablarte.
Hay una pausa.
ROJA: Claro.
Me levanto, no me molesto en agarrar una camisa y salir de mi habitación. Cierro la puerta silenciosamente detrás de mí antes de que ese imbécil se ponga a gritar que fui a la habitación de ella como si no fuéramos adultos.
Antes de llamar a su puerta, ella la abre de golpe y no espe