"¿Qué quieres decir con eso? Sabes que no puedo ocultarle nada a Zaia, ¡se lo diré!", exclamo mientras se levanta y yo también me pongo en pie, impidiéndole el paso mientras le empujo hacia atrás, pero él ni se inmuta.
"Hablo en serio, si no haces lo que te digo, solo perjudicarás a Zaia. Así que mantén esto entre nosotros porque prefiero que esté enfadada que-".
"¿Que rota?", termino, mirándolo acusadoramente, mi corazón tronando de ira.
¡Se romperá si no lo hago!
"Sí, te conseguiré el