SEBASTIÁN
La miro mientras está sentada allí. Su escote pronunciado me atrae, pero la preocupación que siento por ella superan mis deseos: el querer quitarle todas sus preocupaciones.
Esos hombres estaban allí para hacer un ejemplo de mí, pero resulté mucho más fuerte de lo que esperaban. Idiotas.
Pero tampoco puedo negar que lograron hacer daño. Me duele mucho todo el cuerpo y apenas puedo sentarme. Me querían muerto, y estoy seguro de que me dejaron para morir desangrado...
No sé cómo logr