Mientras cortaba las espinas de un rosal rojo sus pensamientos divagaban. En su mente seguían frescas las palabras que le había dicho aquella mujer de cabello rojizo y ojos verdes.
Regreso, venganza, la sangre de un ser…
Pero inesperadamente un fuerte dolor la regresó a la realidad. Se había cortado el dedo índice de su mano derecha con el filo de las tijeras que estaba utilizando.
“Habrá un pago… la sangre de un ser querido que jamás llegará a conocer”
¿A qué se refería con eso? Todo era tan c