A medida que Lady Bernarda iba leyendo la invitación que había recibido por parte del vizconde Renfield su rostro comenzaba a cambiar de expresión. Primero mostraba incredulidad, pero cuando leyó la parte donde decía que estaban cordialmente invitados a un baile que ofrecería él joven Lord en su mansión un gritó de efusivo hizo resonar en toda la casa.
En ese momento, su esposo, quien se encontraba en la biblioteca al escuchar los gritos de su mujer salió disparado y fue a su encuentro. La enco