Cuánto la amaba y al mismo tiempo le dolía. Le dolía todo lo injusto que fue con ella y todo a causa de su primo.
—Deberías agradecerle — arrastró las palabras.
Y para asombro de muchos lo soltó, dejándolo caer al suelo. En cuanto lo soltó, Anastasio comenzó toser y recuperaba el aliento que había perdido a causa de su primo.
Sin mirar a los demás lo único hizo fue tomar a Anastasia entre sus brazos, ella se dejó ser en ese momento, calando un brazo alrededor de su cuello.
Llamó a sus hombres y