En la otra dirección, Chris Leo tenía la cabeza baja, pero su expresión estaba llena de emoción.
Él giró la cabeza para mirar el bello y encantador rostro de Yvonne Xavier, ¡imaginando el momento en el que el Jefe Instructor presenciara su boda en un futuro próximo!
Ese sería, sin duda, el momento más glorioso de su vida.
¡No solo podría casarse con una dama tan hermosa como un hada, sino que también podría conocer a esta noble persona que tenía uno de los estatus más altos en el gran País H!