El trayecto de regreso transcurrió en un silencio sereno. Marco conducía con la atención puesta en la carretera, mientras Adelaide observaba distraídamente el paisaje que desfilaba detrás de la ventanilla. Ya no sentía la necesidad de romper el silencio con cualquier tema de conversación ni de buscar una sonrisa de su esposo. Permanecía tranquila, con las manos descansando sobre su regazo y la mente ocupada en recordar algunos momentos de la visita a los viñedos.
Marco, por el contrario, no log