Cuando llegamos al hospital, mi mamá está hablando con un doctor y tiene una sonrisa en el rostro, así que una oleada de alivio me recorre.
El doctor nos dedica un saludo general y regresa a la habitación donde está mi papá.
—¿Qué pasó?
—¿Qué estaba diciendo?
—¿Papá despertó?
—¿Se murió por fin? —pregunta Lucinda, arruinando inmediatamente el ambiente positivo y haciendo que todos nos volvamos a mirarla con desaprobación— Lo siento... era una broma porque te vi sonriendo. Supongo que no fue gra